Nuevo reto conseguido. Después de darle muchas vuelta, de pegarme los dedos unas cuantas veces y quemarme con la plancha, he conseguido terminar mi Fofucha.
Es mi tía Araceli, que es maestra, por ello el libro y la bata.
Estoy contenta con el resultado, a pesar de echarle mucha paciencia, ya que lleva mucho trabajo.
Espero a su nueva dueña le guste tanto como a mi.